Viajar en tren…
Me encanta el tren. Si tengo que elegir un medio de transporte para viajar, elijo el tren. También es verdad que aún no tengo coche, que estamos en crisis, pero creo que aun teniéndolo, viajaría en tren.
Lo que me gusta del tren es en primer lugar, la puntualidad. A quién no le han dicho alguna vez que “el tren no espera a nadie”, total, si cobran lo mismo te subas o no. Una vez has pagado el billete… ya no hay vuelta atrás.
Cuando estás en el tren te despreocupas de todo, no tienes que estar pendiente de señales de tráfico ni de la velocidad, puedes dedicarte a lo que te dé la gana. Yo suelo llevar un buen libro, alguna Atalaya o Despertad!, el iPod, y por supuesto el MacBook. Si me gusta la película que ponen la veo, si no me pongo yo una en el portátil y punto.
Aquí es donde empiezan las cosas que no me gustan del tren. Cuando abres tu portátil ya tienes al típico mirón o mirona que, como se aburre y tampoco le gusta la peli que han puesto en el tren, se dedica a mirar lo que tu haces en el ordenador. Claro, tu te estás dando cuenta y cuando te cansas le miras y rápidamente disimula mirando por la ventana, haciendo como que no te estaba mirando la pantalla. De lo que no se ha dado cuenta es de que vamos por un túnel y no se ve nada por la ventana.
Después está la típica señora mayor que te toca al lado y que no necesita que la animen para conversar. Normalmente cuando entras al tren te ofreces para ayudarla con el equipaje, y claro, esa es la puntilla que necesitaba la mujer para empezar a conversar contigo. Cuando termina el viaje conoce a tu familia, a qué te dedicas, a donde vas y para qué, y además habéis hablado de lo mal que está el mundo y es cuando tu aprovechas para predicarle un poco. Pero curiosamente, es cuando se le acaba el repertorio y se queda callada mirando por la ventana con los labios apretados. Y es que tenía que haber empezao por ahí… pero nunca me acuerdo de un viaje para otro.
Hay veces que cuando subes al tren estás muy cansado y decides que vas a dormir unas horas. Pero de repente escuchas una voz muy alta que te despierta de un susto. Y es el típico (aunque suelen ser abuelitos) que llama por el móvil al familiar de turno para decirle que va en el tren y que está bien y que…
En fin, que el tren es un micromundo donde puedes encontrar una fauna humana curiosa, incluso alguna especie extranjera… los de las chanclas con calcetines blancos…
¿Y tú? ¿Te ha pasado algo interesante en tren?



06. Ago, 2008 
Info del autor

Yo si tuve una experiencia bastante curiosa, corria el año 2006…me disponia a viajar desde milan hasta venecia en tren. Aquel viaje empezó mal, llegamos de noche a la estación…y estaba cerrada, el hermano que me acompañaba y yo estabamos cargados de maletas, asi que…negociando en un perfecto ingles con el carabinieri…logramos que nos dejara pasar la noche en el interior de la estacion…..rodeado de vagabundos!! (entre un gran olor a pies de vagabundo..) Ahi no acabó la cosa…sacamos el billete de tren, y quisimos validarlo, pero al desconocer donde podriamos validarlo..preguntamos a un interventor, el cual..amablemente nos dijo que no era necesario..que él mismo lo validaria en el tren. Comenzó el viaje…y me quede dormido, cuando depronto..no fue un movil lo que me desperó..no, si no el hermano que me acompañaba, el cual discutia con el revisor sobre el billete…el mismo revisor que nos dijo que no habia q validarlo..nos estaba cobrando una multa de 50 € por no validarlo…asique me desperté entre las palabras “you pay” (págame), fue una simple anecdota…pero en un gran viaje que disfruté mucho
es pa verte…te imagino a ti, ahí. Con tu iphod, tu mac, tu mp4, y todo lo que se tercie…
Un completo ejecutivo. Me sucede cuando llevo el portatil(toshiba, que pasa yo tambien molo), la persona que tengo alao mia se traga todo lo que veo. Una vez, viniendo en autobus despues de un largo viaje roma-sevilla-madrid, estaba yo ahi, en mi salsa. Escribiendo en mi querido portatil durante aproximadamente 4 horitas. Yo ahí, relajada y totalmente inspirada, acabo con mi escrito y tambien mi largo viaje. Pues bajo del autobus, y me dice el ke tenía detras: oye chica, te digo yo que… POR QUÉ NO ESCRIBES UN LIBRO¡¡ TE DARIA TIEMPO¡¡
En fin, os puedo decir que el transporte se hace muy poco personal, jejee