¿Te gusta leer?
Me gusta leer, creo que lo he dicho ya en alguna ocasión. Pero la verdad es que me gusta demasiado, me apasiona la lectura. Cuando viajo en el bus y veo a personas absortas en sus libros, me alegro mucho, porque sé que están disfrutando de la mejor manera que hay. Porque leer implica mucho más que interpretar signos y reproducirlos en nuestras vagas mentes. Implica imaginar, crear mentalemente las escenas que la tinta nos describe. Implica sentir, viajar al lugar y circunstancias que el autor nos narra. En realidad leer es el primer paso hacia la sabiduría porque desvía nuestra atención de nuestro propio mundo de pensamientos y conceptos para adentrarnos en otro mundo distinto del que podemos aprender mucho a la vez que disfrutamos haciéndolo. Es como viajar.
Basándome en mi experiencia y lo que he observado en muchas ocasiones, la lectura empieza siendo un esfuerzo para casi todo el mundo. En realidad nos cuesta ponernos a leer. Muchos prefieren ver la televisión por ejemplo, prefieren que esa pantallita piense por ellos y les dé cada escenario dibujado y creado para que nuestra pereza mental e ignorancia se acerquen más cada día al punto álgido del pesimismo mental y en consecuencia también del personal. Con esto no digo que la televisión sea mala, personalmente disfruto mucho con una buena película, de hecho me considero un cinéfilo, pero eso no quiere decir que mi dieta intelectual se componga sólo de imágenes en movimiento y sonidos.
El cerebro, como un músculo que es, hay que ejercitarlo. Tenemos un cerebro de Fórmula 1 dentro de nuestro craneo, todos hemos nacido con él, ¿por qué no lo aprovechas? Si tuvieras un coche de Fórmula 1 para ti solito no te dedicarías a pasear con él por la ciudad a velocidad de crucero, sino que te irías a un circuito a disfrutar de la velocidad y de la tecnología que brinda un potencial bestial de esa máquina ¿o no chicos? (chicas, lo siento, pero no se me ocurría un ejemplo más cercano a vosotras, aunque a muchas también os gustan los coches, que lo sé… que se os pone cara de velocidad cuando os ponéis al volante eh…) Pero al igual que harías con ese coche, al principio irías despacito, hasta cogerle el “gustito” y cada vez necesitarás más velocidad a la vez que tu destreza con la máquina aumente, hasta llegar al punto de perfecta simbiosis entre máquina-hombre, que es el momento en el que empiezas a disfrutar de verdad del potencial del coche ¿me entendés? (homenaje a mis hermanos argentinos).
Haz lo mismo con tu cerebro, entrénalo con una dieta intelectual selecta y sana, poco a poco te darás cuenta que se abre ante tí un mundo de posibilidades. Tu cultura aumenta, tu visión de la vida es más completa, cuando te enfrentas a una decisión eres capaz de pensar con más claridad y más orden. Has aprendido a ordenar ideas, a priorizar, a narrar. Es muy frustrante intentar expresar algo que te apasiona y no poder hacerlo porque el vocabulario que manejas es escaso y no te permite transmitir la emoción, la intensidad y los sentimientos de lo que has vivido. En cambio, ver como tu interlocutor cambia su rostro por el mismo que tú pusiste mientras vivías esa experiencia es una sensación preciosa que te hace sentir completo porque eres capaz de comunicarte con éxito con alguien, es una necesidad humana.
La perspectiva de cualquier situación cambia mucho de una persona con una mente ágil a otra que la tiene más aparcada. A la hora de desarrollar tus propias ideas o decisiones manejarás un espectro mucho más amplio de opciones y datos que te harán cuestionarte la naturaleza de las cosas, ser más crítico al darte cuenta de que no todo es como te lo cuentan, sino que confiarás más en tu criterio bien entrenado.
En fin, que os he metido un rollo enorme sobre otra de mis pasiones (no se cuantas van ya…) y vosotros ahí sentados mirando la caja tonta… ¿qué haces que no coges un libro? que triste…
Gracias por aguantarme
Er Miguel



19. Dic, 2008 
Info del autor

Muy buena tu pregunta, pues te diré que si.
Ese es un hábito muy beneficioso,que en mi caso tengo desde niña.Creo que te he contado de que me hago mis imagenes mentales con colores y todo .Por ejemplo has pensado lo que dice Josué 6:20, creo que hasta escucho el ruido de los muros al desplomarse. Los relatos de mi amiga
Nancy me transportan a lugares desconocidos, pero de los que disfruto al poder leerlos.
¡que regalo tan hermoso nos ha dado Jehová!”La imaginación “. Y tambien lo hago al leer lo que vos escribis.(yo tambien soy argentina, y como decimos allá no te agrandes como galleta en remojo, ja ja.)
Muchas gracias por tus artículos, así puedo seguir soñando , como el del Otoño. gracias y chauuu
tienes toda la razon..personalmente soy de los que les cuesta mucho trabajo ponerse a leer, pero es cierto que una vez te has puesto…..luego engancha, casi no quieres dejarlo, aunque…me cuesta bastaaaante
Me gusta mucho la lectura, pero muchas veces la escasez de tiempo dificulta el llevarlo a cabo. Cuando dispongo de un ratito en el trabajo, a parte de las publicaciones e información del esclavo, intento leer artículos sobre salud que es lo que más me gusta. Aunque tengo ganas de pillar por banda alguno de esos libros enormes e interesantes. Es la mejor manera de abrir nuestras facultades
Me cuesta ponerme a leer… Pero una vez que comienzo… no me paras… lo disfruto mucho. Pero quisiera ser como mi hermana, mi prima, mi sobrina… que es una pasion para ellas… mi sobrina es una godzilla leyendo… o un pac man?… de hecho esta escribiendo un libro… pues tambien disfruta escribir.
Yo odio leer pero llevo muchos años haciendolo y aunque no me gusta reconozco que es el antidoto perfecto contra la ignorancia, enriquece tu vocabulario y te llena el alma. Por cierto para un testigo…imprescindible.
muy cierto lo que usted dice sobre la lectura,ami me gusta mucho la lectura y se que es muy beneficiosa.por cierto te felicito por que eres un excelente!!redactor,quisiera poder redacta asi.